
De estirpe franco-canadiense y siguiendo la línea impecable de sus antepasadas: "La Decadencia del Imperio Americano" y "Las Invasiones Bárbaras"; Denis Arcand armó un 3er capítulo : "La Edad de las Tinieblas" (traducida al español como La Edad de la Ignorancia).
Un día su mujer lo deja y él se enfrenta a su hogar y sus hijas. Busca una salida desesperadamente,. Circula así por lugares de "solos y solas" (...apoteótica escena donde circula por candidatas a la "pareja ideal" que se venden sin pudor al mejor postor). Y luego cae en un Juego de Roles delirante donde se vuelve a la Edad Media buscando la fe y el amor férreos de caballeros valientes y doncellas vírgenes ( ...imperdible la escena donde un fraile modelo George Bush/John Wayne llama a la Guerra Santa contra el Islamismo). Harto de decepciones y fingimientos, acepta su deseo de vivir y hasta de matar a quien se oponga a ello y huye finalmente de su trabajo, luego de perder su raíz última a su melancólica vida al morir su madre demente en un ignoto hospital. Huye al campo, a la casa perdida del padre, donde solo hay vecinos que lo reciben amablemente sin preguntar mientras cultivan la tierra y pescan en el río.
Allí recibe el homenaje final de una visita de su mujer e hijas que respetan su decisión de buscar algo mejor; o sea, aceptan mejor su ausencia viva y activa que su fantasmática presencia previa...El final abierto es eso: un interrogante sobre que hacer con el sistema de vida actual...
Ese final es donde aparece en mi memoria el "Cándido o El Optimismo" de Voltaire. Dicho libro narra el viaje de Cándido ( y su filósofo compañero Pangloss) por el mundo en busca de algo mejor, el amor o una conducta ideales o una idea salvadora. Mientras Cándido viaja cándidamente, Voltaire tritura la sociedad del siglo XVIII entera (las guerras, los monarcas, los ejércitos, los ricos, los pobres, los artistas, la iglesia, los escritores...) con una ironía mortal. La conclusión final es : Nada hay mejor que no buscar más, solo un digno trabajo en tu propia tierra lejos del vicio, la farsa y la estupidez social ("Cultiva tu huerto...").
La ironía de Voltaire y la de Arcand son similares, pues se muestra todo sea bueno o malo, pero lo que da sentido y estructura a los actos de los hombres es el sistema donde conviven; eso diferencia libertad de esclavitud. Como dice Voltaire, elegir este como el mejor mundo posible (idea central de Von Leibniz) es preferir la esclavitud de lo malo conocido ( o ser un perfecto idiota del optimismo); mientras Arcand plantea la aventura de la incógnita futura como mejor siempre al injusto espejismo del progreso conocido.
Señalar cualquier sistema social como un paraíso al que se ha llegado y ya no hay nada mejor, es llamar a la rebelión tarde o temprano... este no es el mejor de los mundos posibles.
***




