Después de la oscuridad psicológica nórdica de las policiales suecas, llegó la otra cara de la moneda : Andrea Camilleri y sus policiales sicilianas con su héroe, el Comisario "Dottore" Salvo Montalbano. El autor empieza a escribir esta joya a sus casi 70 años, y logra una mezcla de la novela policial inglesa tipo Agatha Christie con toques negros de Dashiell Hammett en mix con la Ópera Cómica de Rossini. O sea, es novela policial cómica "a la italiana" como una película de Vittorio De Sica o Dino Risi, penetrada de sol ardiente y mar sicilianos más el menú de "pasta e pesce" (tan diferente del estoicismo nutricio del inspector Wallander ).
El lector avanza por una serie de escenas donde, si conoce a los italianos, se ríe mientras va develando el enigma del homicidio descubierto. Il Dottore Montalbano va describiendo su sociedad, el sistema de negocios mafia-empresas, los conflictos sociales actuales, los inmigrantes, la burocracia estatal, la estupidez humana, y así... con un pincel exquisito del que ama a su pueblo pero lo considera insoportable. Sus diálogos con los colegas y subordinados son dignos del neorrealismo italiano, como en la gran película-grotesco "Los Monstruos " de Dino Risi con el dúo maravilloso de Ugo Tognazzi y Vittorio Gassman, a quienes uno desearía imaginarse actuando las películas quizás futuras de las aventuras de "Il Dottore" Montalbano.
Leyendo a Camilleri, se comprende que la Ópera Cómica (Rossini) haya nacido ( y solo allí pudo hacerlo) en Italia.//
Raymond Chandler fue un insuperable autor norteamericano de novelas policiales, bautizadas como de " estilo negro " para diferenciarlas de la novela policial inglesa tipo Sherlock Holmes y Agatha Christie. La diferencia radica en la visión final del lector ( y el autor ); el modelo inglés jamás cuestiona el sistema en donde se produce el crimen, solo juzga la perfidia individual de un asesino escondido entre la buena gente que siempre es descubierto para ejemplo moral de los súbditos británicos y luego todo vuelve a la normalidad de Dios, Rey y Todo Prolijo y Ordenado. Chandler creó en cambio un personaje ( eterno ya ) llamado Philip Marlowe que busca un enigma por encargo, es mercenario o sea cobra por ello ( los personajes ingleses parecen trabajar para ayudar a la policía...de qué viven? ), pero no toma cualquier trabajo sino sería un vulgar rompehuesos,... Marlowe descubre mucho más de lo que busca, descubre la verdad (a veces a pesar de él mismo ) debajo de una maraña tenebrosa de crueldad, mentira, maltrato, corrupción, estupidez humana y explotación financiera y moral dentro de las " mejores familias ", donde el gesto de bondad es casi excepcional o condenado a lo efímero… así como el amor o la ilusión de tal. El sistema es enjuiciado y expuesto, solo se salvan la lealtad de unos pocos y el respeto a su código...para Marlowe la verdad termina siendo siempre cruel y por eso está escondida, es obscena y siempre lo es.
Marlowe no es solo una historia, es un resumen brillante de una posición frente a la verdad, la verdad como lo intolerable.
Se suele confundir la obscenidad con la visión de seres desnudos en situaciones acrobático-eróticas que encienden el deseo sexual ( o como diría la Iglesia Católica, que despiertan la lujuria...como si fuera necesario despertarla!).
La obscenidad tiene que ver con la muerte y la degradación de lo humano, ni siquiera es un pecado capital, es un cuerpo destruido y hambreado, es un cadáver que camina a duras penas o que yace tirado cual desecho,... tiene que ver con el sufrimiento develado, por eso Marlowe al develar el misterio encuentra la verdad ...obscena siempre... de como se gestó un asesinato como hecho abominable y secreto mientras él busca que se sepa lo horrible.
Revelar la verdad alude a buscar la esencia del Mal,( así con mayúscula...) tan difícil de definir para los filósofos y tan fácil para un detective. Revelar la verdad del Mal es revelar su obscenidad y lo que otros callaron o hicieron como que no existía...debe ser por eso que la verdad es siempre intolerable para los demás, y aún para uno mismo puede llevar muchos años aceptarla...
En las Memorias del Embajador Británico en la Unión Soviética durante la IIª Guerra hay un episodio relatado con estupor. Ante la invitación del Ejército Rojo en su avance bélico de visitar los campos de concentración para informar a su gobierno, el diplomático entrevista a uno de los guardias hecho prisionero en espera de su juicio sumario (con los rusos no se jode...). Encuentra un muchacho joven, de origen no alemán (ucraniano, quizás ) que le relata a sus preguntas sin alterarse que tenía que ocuparse de llevar los restos humanos incinerados a los terrenos lindantes, y que allí por la escasez de comida fresca decidieron plantar coles. El embajador pregunta ( shockeado ante la obscena verdad, probablemente ) que hacían con las coles, a lo que el guardia amablemente le contesta que comerlas, que salían muy lozanas y grandes...//
Resumen: Análisis comparativo de los libros de los autores de literatura policial de moda en Suecia y el mundo -Stieg Larsson y Henning Mankell- en paralelo con el film del sueco Ruben Östlund “Involuntary”.*
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