
Las conductas de los pueblos se basan, entre otras motivaciones, en sus mitos. Los mitos populares son poderosas creencias masivas irracionales basadas en historias de un pasado heroico y épico, yendo a lo lejos en el tiempo a los dioses iniciales que poblaron el suelo. Esos proto-héroes construyen el mito de cómo fue la fundación de una cultura, no importa se llamen Zeus o Viracocha u Osiris. Sobreviven después en las creencias populares como muestra de un pasado glorioso al que se añora retornar, poblado de arquetipos que encarnan una familia: el Héroe y Salvador, el Traidor o el Maligno,
Allí se fundan las creencias en los héroes que, como casi-dioses, enfrentan y triunfan sobre tremendos peligros y aún sobre la muerte, manifestando un poder no reservado a otros mortales y un destino excelso. El Héroe es honrado y seguido, se desea y se estimula su ejemplo, … es homenajeado y querido, no importando su vida previa que hasta pudo ser oscura y ruin, … el Heroísmo produce la redención mítica del sujeto.
Pero la mitología fundamental en América Latina es la Cristiana , especialmente católica,… Llegada con la conquista Colonial, se impone por la fuerza sobre las religiones indígenas, generando fusiones y sincretismos con los mitos teológicos indígenas y luego con los de los esclavos africanos.
Y para la Iglesia hay héroes, pero también hay mártires y santos…Estos 3 modelos generan un molde mítico para profundas corrientes de la historia de los pueblos, más allá de poderosas razones históricas económico- sociales. Un Héroe es un hombre de gran poder que triunfa sobre enemigos inmensamente superiores, testimoniando el milagro de lo imposible. Pero si ese Héroe muere, puede pasar a ser considerado un Mártir…o sea, alguien que muere a sabiendas por una causa noble…La Iglesia impugna esta creencia y afirma que los mártires no son suicidas sino personas que prefieren morir a renunciar a su fe, ni jamás provocarían la muerte de nadie, con lo que convoca a declarar Santos a muchos de sus mártires…Pero en las creencias míticas populares un Héroe muerto es un Mártir y un Mártir deviene automáticamente Santo. Si a los héroes se los admira, a los mártires se los recuerda y homenajea y a los santos se los adora. Esta cadena mítica de 3 eslabones es visible en los cultos populares de personas que han muerto dolorosamente, a los que se les elevan altares y cultos inmediatos con miles de seguidores –(Gilda, Rodrigo Bueno, Gauchito Gil, Evita, e tc)- no reconocidos por la iglesia oficial pero sí por el pueblo llano. Hay hambre de héroes, pero también de mártires y santos…
Y finalmente está la iconografía mítica de los que fueron muertos en los enfrentamientos políticos de los ´70, que devienen mártires de su causa y memorias de adoración perpetua de un lado y del otro,… porque todos aspiran a ser héroes, cuando en realidad hay víctimas y victimarios…Plantear resolver legal y legítimamente de una vez por todas la posibilidad de crímenes y delitos graves aún añejos podría ayudar a evitar una santificación que se convierta en la hipoteca moral eterna de un pueblo…
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